Últimamente estoy leyendo El Quijote, y además de encontrarlo divertidísimo, me he encontrado que la lucha de las mujeres por la igualdad ha sido ignorada por mucho más tiempo del que me pensaba, y que Cervantes no dudó en tratar ese tema de forma muy crítica y aguda en El Quijote.El capítulo al que me refiero trata muy abiertamente sobre la libertad de la mujer a decidir en sus cuestiones amorosas (de la que hoy en día ya nadie duda, espero), pero no ya sólo ya del hecho que puedan hacer ejercicio de esta libertad (que tenerse se tenía, si bien te criticarían), sino a que no sea puesta en duda o considerada como una concesión, sino como un derecho indiscutible por la misma naturaleza de su igualdad plena a los hombres.
En el episodio de la canción de Grisóstomo y la pastora Marcela, se nos cuenta como un pastor decide suicidarse por el desengaño amoroso sufrido con la bella Marcela, a la que señalan como culpable, por su belleza, de llevar a la muerte, a la locura y la desesperación a Grisóstomo y a otros tantos. En el funeral, Marcela aparece, y Ambrosio, uno de los mejores amigos del difunto le reprocha el asistir, por tomarlo como una ofensa hacia el difunto (este reproche y la subsecuente argumentación de Marcela se encuentran en "la pastora Marcela"). Marcela sorprende a todos explicando de forma muy inteligente y razonada cómo no tiene culpa de las locuras que hagan los que de ella se enamoran por su hermosura. Su argumentación es muy clara y directa. Realmente, vale la pena leerla.
A través de la voz de Marcela, Cervantes derrumba un gran pilar de la despechada misoginia de muchos hombres (de la que, como no, yo también he pecado y me arrepiento).
1 comments:
Tenés razón, se me pasó, pero, esto toca un tema social de género interesante de notar. Dicen (en superfluo) que Cervantes, no sé, era de signo Libra y que por eso es que este signo zodiacal, pues, comprende muy bien a las mujeres. Lo que no sé es si adelantaba a su tiempo con este tema de género, aquí tocado en el Quijote con la pastora Marcela. En tal caso, tenés razón con tu detalle. La pastora no tenía la culpa.
Te felicito por aficionarte al Quijote.
Marino
Costa Rica
marinomendoza@costarricense.cr
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